DAÑOS MATERIALES

Somos capaces de valorar adecuadamente la indemnización que le corresponde.

Nuestra experiencia en Daños materiales

¿Ha sufrido usted un robo o incendio, en su casa, en su negocio, en su empresa?

¿ Le han colisionado el coche, la moto, la tenía asegurada a todo riesgo, la tenía asegurada a terceros? No lo dude, nosotros somos capaces de valorar adecuadamente la indemnización que le corresponde.

No admita una valoración unilateral por parte de un tercero o de su compañía aseguradora.

¿Qué son los daños materiales?

Se definen como la falta, ausencia o deterioro de objetos o animales, causada por la acción de un tercero.

El daño puede estar ocasionado por fenómenos de la naturaleza (lo que en la mayoría de los casos no es indemnizable a no ser que estén amparados por la extensión de garantías o por riesgos consorciables), del propio dueño de la cosa (Daños propios) o de la misma persona, ser promovido o realizado por un tercero, en forma intencionada, imprudente negligente, o por un mero hecho accidental.

En los casos producidos por intencionalidad, negligencia o hecho accidental se puede solicitar la reparación del daño sufrido, iniciando la reclamación de los daños y consecuencias de estos procediendo a la reclamación por una acción civil o exigir la pena en un proceso de tipo penal si se puede catalogar de esta forma.

Explícanos tu caso:

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Descubre cómo te podemos ayudar con tu reclamación

Seguimos la mejor estrategia para las Daños Materiales. Nuestra experiencia y know-how nos avalan.

Tipos de daños materiales

Podemos clasificarlos en dos grandes grupos: daños propios o a terceros.

  • A) Daños propios. Son los daños que sufre el propio riesgo asegurado.Nos encontramos aquí en materia de Pólizas de Robo, Incendios, Cristales, Automóviles, Seguros multirriesgos de hogar comercio Pymes, extensión de Garantías, lucros cesantes  etc.Nos centraremos en el seguro de automóvil.Cuando se contrata un seguro a todo riesgo y se sufre un accidente con daños materiales importantes, lo que suele ocurrir es que en lugar de ofrecer el coste de reparación del vehículo, la compañía ofrece el valor venal, que es un valor que se da al objeto asegurado el momento inmediatamente anterior a producirse el siniestro.

    El Ministerio de Economía y Hacienda publica cada año una relación de todos los vehículos comercializados y su valor, calculado según los precios medios, porcentajes según el tiempo de uso y su actividad. Allí podemos buscar nuestro vehículo por marca y modelo y obtendremos un valor.

    Seguidamente aplicaremos el porcentaje según la antigüedad del vehículo (a partir del décimo año estaría en un  19 %) y por su uso. Por ejemplo, en caso de un taxi se aplicaría otro porcentaje corrector para llegar a dicho valor venal.

    No obstante, las compañías de seguros se sirven de peritos que generalmente valoran a partir de las tablas Ganvam, realizadas por el Grupo Autónomo Nacional de Vendedores de Automóviles, Camiones y Motocicletas y de publicación trimestral, cuyo contenido no está publicado.

    Cuando la aseguradora apele al valor venal, deberá explicar cómo se determina, las fuentes de valoración o criterios que aplica  para que el asegurado pueda saber de forma clara cómo llegar a calcular el importe de la prestación.

    La Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de septiembre de 2006 marcó un antes y un después en esta materia, al determinar la distinción entre las cláusulas delimitadoras del riesgo y las cláusulas limitativas de derechos.  Son cláusulas delimitadoras aquellas que delimitan el objeto del contrato (tipo de riesgo cubierto, la cuantía, el plazo…), mientras que son cláusulas limitativas de derechos, aquellas que condicionan, restringir y modifican el derecho del asegurado (y por tanto la indemnización), cuando el riesgo asegurado ya se ha producido.

    La diferencia es importante, puesto que mientras que para la validez de las cláusulas delimitadoras basta con una aceptación genérica (pueden incluirse en las condiciones generales), la validez de las cláusulas limitativas requiere que sean conocidas y expresamente aceptadas por el asegurado.

    Aunque en teoría la distinción está clara, en la práctica se dan muchísimos problemas que suelen acabar en procesos judiciales.

    Es frecuente comprobar que en las condiciones generales o cláusulas especiales de las pólizas, menciones a la Depreciación (pérdida del valor de un activo o moneda originada por las fluctuaciones del mercado), Desgaste (deterioro gradual y progresivo que sufren las cosas como consecuencia de su uso habitual) o Pérdida total (cuando el objeto asegurado pierde su naturaleza inherente para cumplir la finalidad a que estaba destinado) y no prestamos demasiada atención a su enumeración y descripción y que su finalidad es concretar el riesgo y estas muchas veces son limitativas de los derechos que menguan, separan, restringen o se ciñen condicionando el riesgo asegurado.

    Las limitaciones que afectan a los daños propios para ser válidas deben cumplir los requisitos del artículo 3 de la ley 50/1980 de 8 de octubre.  Es decir deben destacar de un modo especial y ser aceptadas expresamente por escrito. De no cumplir los anteriores requisitos, no serían de aplicación según sentencia Tribunal supremo 997/2002 de 23 de octubre.

    Hay seguros a todo riesgo que se incluyen cláusulas que establecen que si el coste de reparación es superior al valor venal, la compañía indemnizará el valor venal. La cláusula sería limitativa porque el valor venal restringe al asegurado el derecho a que se le restituya por el valor real de la reparación, aplicando el valor venal que tenía unos instantes antes del accidente.

     

  • B) Daños a Terceros o de Responsabilidad civil. Cuando un tercero resulta perjudicado tiene derecho a la restitución total de los daños sufridos, la reparación del vehículo y además la imposibilidad de utilizar el coche con lo que se puede solicitar los gastos de transporte o el alquiler de un vehículo de sustitución. Las aseguradoras se oponen a cumplir estas obligaciones, alegando que la reparación es un enriquecimiento injusto porque con la reparación, el vehículo puede quedar en mejores condiciones que antes del accidente.En ocasiones, esto se puede salvar con una reparación con materiales de segunda mano para no entrar en este sendero o vericueto, si no hay mucha diferencia entre el valor venal y el de reparación. El gran problema se produce cuando hay una gran diferencia entre estos valores, generalmente cuando estamos ante vehículos de cierta antigüedad pero que están en buenas condiciones y le hacen su servicio al propietario, puesto que con el valor ofrecido por la aseguradora no pueden ni adquirir un vehículo de similares características en el mercado de segunda mano, ni tampoco reparar su vehículo.Las aseguradoras omiten que el perjudicado no puede quedar en peor situación que antes del accidente.

    La indemnización debe ser suficiente para adquirir un utilitario de similares características e incluir la imposibilidad de poder utilizar su vehículo.

    En los supuestos que la desproporción es muy elevada habría que intentar aplicar razonamientos de aumento del valor venal en una proporción establecida con el fin de incorporar la valoración de elementos que integran el valor de uso en sentido de la utilidad que proporcionaba el coche siniestrado.

    En Consult analizamos cada caso concreto y aconsejamos al cliente la opción que más conviene a sus intereses.

Nuestros clientes opinan:

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Hemos quedado muy contentos con ellos. Nos ayudaron con un accidente y siempre han sido muy atentos. En especial Leopoldo que es una grandísima persona y siempre ha estado disponible para atendernos y darnos solución a cualquier duda. Todo su equipo está muy formado y nos han ayudado en todo momento. Gracias

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Mi experiencia ha sido muy buena. Un trato profesional y rápido en cada gestión. Me han puesto al corriente de cada paso durante el proceso en que me han ayudado y siempre mirando la mejor opción para mi. El resultado ha sido muy gratificante y positivo; si me encuentro de nuevo en una situación que lo requiera no dudaría en volver a contratar sus servicios.

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Una empresa de profesionales muy competentes. Me ayudaron con un siniestro de moto para el que mi propio seguro no me daba casi ninguna asistencia. El trato excelente, todo muy claro en cada paso y contando conmigo para decidir qué decisiones tomar. Los he recomendado a todos los de mi entorno que hayan tenido un accidente, Leopoldo, en especial, es un profesional increible que os asistirá para cualquier consulta o duda!

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Ayudas y prestaciones para el lesionado
Service Type
Ayudas y prestaciones para el lesionado
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Consultoría y Gestión de Siniestros S.L.,
Consell de Cent, 333 1ª Planta.,Barcelona,Catalunya-08007,
Telephone No.934504977
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Consultoría jurídica
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Consultoría para obtención de ayudas y prestaciones para el lesionado. Servicio de reclamación de ayuda para lesiones permanentes.

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