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Las reclamaciones que realizarán los trabajadores afectados por el coronavirus contra las aseguradoras

En esta situación excepcional que estamos viviendo, hemos visto como muchos trabajadores que han acudido a sus puestos de trabajo han contraído el virus y han enfermado.
Se abre una puerta a reclamaciones que pueden hacer los trabajadores contra las empresas que se encuentren en activo, en proceso de suspensión de pagos o quiebra y contra sus aseguradoras, que deberán dar cobertura a través de sus pólizas de Responsabilidad Civil Patronal. Serán reclamaciones dirigidas por los propios trabajadores o sus familiares, por los fallecimientos, daños y pérdidas pecuniarias padecidas a causa del Covid-19.
Para intentar desarrollar con claridad este artículo, atendamos en primer lugar a la redacción literal de la Ley de prevención de riesgos laborales.

El empresario, incluidas las Administraciones públicas, tiene el deber de proteger a sus trabajadores frente a los riesgos laborales, garantizando su salud y seguridad en todos los aspectos relacionados con su trabajo, mediante la integración de la actividad preventiva en la empresa y la adopción de cuantas medidas sean necesarias.

La legislación exige al empresario aplicar ciertas medidas para garantizar la seguridad de los trabajadores:

  • Evitar riesgos.
  • Evaluar los riesgos inevitables y tomar medidas para reducirlos.
  • Combatir los riesgos en su origen.
  • Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción para reducir los efectos del mismo en la salud.
  • Tener en cuenta la evolución de la técnica y adquirir la maquinaria, tecnología o medios que impliques más seguridad para sus trabajadores.
  • Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.
  • Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.
  • Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
  • Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

Aunque la normativa es muy clara, la mayoría de empresas no estaban preparadas para una situación como la que estamos viviendo y no han sido capaces de adaptar las medidas por falta de planificación. Nos encontraremos por tanto con empresarios que a pesar de preocuparse por la seguridad de sus trabajadores no han podido adoptar las medidas necesarias para garantizarla por falta de medios o planificación y otros que directamente no han adoptado ninguna medida o no han dedicado los esfuerzos necesarios para disminuir los riesgos que asumían sus trabajadores. Al mismo tiempo es previsible que nos encontremos con unos inspectores de la Seguridad Social presionados por el Ministerio de Trabajo y que pueden realizar aperturas de acta administrativa previa que constituirán hechos probados que demostrarán la culpabilidad del empresario, con las correspondientes sanciones.

En cualquier caso, es muy recomendable advertir a la empresa de nuestras circunstancias personales de riesgo, a fin de que se tomen las concretas medidas para adaptar el trabajo a la persona, ya que de no hacerlo, y resultar contagiados ante la ausencia de medidas de seguridad, se abriría la puerta a la reclamación.

El Ministerio de Sanidad publicó el 30 de marzo el Procedimiento de actuación para los servicios de prevención de riesgos laborales, un documento muy ilustrativo cuyo enlace indicamos a continuación:
https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/PrevencionRRLL_COVID-19.pdf

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales permite al trabajador interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo, en caso necesario, cuando considera que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o su salud. Sin embargo, estamos viviendo una situación insólita en la que las disposiciones gubernamentales son ambiguas y cambiantes, con criterios contradictorios entre el Gobierno central y los autonómicos y ante la evidencia de la inminente crisis económica, pocos trabajadores se arriesgan a abandonar su puesto, especialmente en pequeñas y medianas empresas que no cuentan con apoyo sindical. Habría que valorar cada caso en concreto y analizar si ha existido un incumplimiento del empresario que pueda vincularse con el contagio para exigir la responsabilidad de la empresa y su aseguradora.

Cuando un trabajador afectado considere que el empresario no ha tomado las medidas adecuadas, puede activar la reclamación a través de su comité de empresa o contratando a una empresa especializada en reclamaciones como #CONSULTRECLAMACIONES.