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Me robaron el móvil

¿Qué pasa cuando me choca un vehículo asegurado en mí misma compañía?

Esta semana han llegado a nuestro despacho dos casos en que les ha ocurrido lo mismo. Que han colisionado con un vehículo asegurado en la misma compañía que la suya. En ambos casos, los clientes estaban bastante desinformados.
Cada día las compañías son más grandes ya que el mercado global busca músculo. En el mercado se va reduciendo el número de Entidades Aseguradoras, siendo cada vez más grandes y las pequeñas van siendo absorbidas.
En España estaban registradas en el año 2011 un total de 279 Entidades Aseguradoras tanto compañías como mutuas. En al año 2019, se había reducido a 207 Entidades Aseguradoras.
No hemos tenido en cuenta todas las entidades extranjeras que operan en libre prestación de servicios, pero lo que sí es evidente, es que se están reduciendo y dando lugar a una concentración cada vez mayor. Las compañías son más grandes y aglutinan una mayor cuota de mercado.

Grupos líderes en 2020 en seguros de Autos

Grupos líderes en 2020 en seguros de Autos
Fuente INESE 1

El sector asegurador en el ramo de automóviles no es una excepción y entre las 10 primeras Entidades precipitan hacia la concentración con el 85,61% del mercado.

La normativa de Solvencia II, en la que se trabaja desde el año 2000 en la Unión Europea, siendo un enfoque integrado de gestión del riesgo y que se basa en requerimientos de capital en concordancia con los riesgos que asumirá, creará incentivos para la gestión profesional del riesgo, regulando la gestión interna del riesgo y una mayor coordinación con las entidades reguladoras convirtiéndose en la piedra de toque.

Los principios de Solvencia II
  • Pilar I Cuantitativo - MCR/SCR - Diversificación - Reducción del riesgo - Activos/Pasivos
  • Pilar II Cualitativo - Administración del riesgo - Supervisión - Proceso/Control
  • Pilar III M.Información al mercado - Información al supervisor - Información pública
Las aseguradoras, por tanto, tienen que adecuarse a un entorno mayor y ganar volumen para ser más competitivos, lo que conlleva a absorber otras empresas y a más capital. Creemos en que un plazo no muy lejano no habrá más de 100 entidades que nos llevará a una industria más potente, ordenada y fácil de controlar, por ser un menor número de entidades.

Por esa razón, cada vez será más común encontrarse con un accidente donde los implicados son vehículos asegurados en la misma compañía de seguros y seguramente tramitados por la misma persona. Esto supone que será el mismo tramitador que gestionará la indemnización que nos tiene que pagar la compañía contraria, quien vaya a asumir las gestiones que corresponden a nuestra propia compañía. Así, por ejemplo, ese tramitador va a llevar la entrada de datos para la aplicación del convenio de materiales CIDE-ASCIDE recomendando los talleres de confianza como ellos consideran. De hecho, en algunos condicionados de las pólizas, se incluye la obligatoriedad de llevarlos a reparar.

Para convencer al cliente de que repare en estos “talleres de confianza”, es habitual que se les ofrezca en estos talleres un “coche de cortesía”, para garantizar que el cliente no acuda a otro taller y así la aseguradora (que recordemos, es propia y contraria) mantenga el máximo control de la situación. En las valoraciones, que en muchas ocasiones visiona tanto el propio como el contrario, se pasa más tiempo intentando investigar fraudes o picarescas que valorando de manera ecuánime los daños que presenta el vehículo.

La forma de pensar de la aseguradora es que su prioridad no es cumplir con los perjudicados, sino que el problema tenga el menor coste. Y una buena manera de ello es tener el control total de la situación.

Un abogado designado por su compañía en este tipo de supuestos puede ser dirigido más por la aseguradora que por Ud. que, al no entender de temas jurídicos, podría no estar recibiendo toda la información.

En los accidentes de tráfico con la misma compañía de seguros nos encontramos que muchas entidades en estos accidentes no buscan la satisfacción del asegurado. Es muy probable que no renueve el seguro con ellos, pero en términos macroeconómicos la situación no es importante para la aseguradora, pues existe mucha rotación de cambios de compañía en el ramo de autos.

La circunstancia de que el otro conductor (el culpable) tenga el mismo seguro, no nos impide ejercer el derecho que se tiene para poder reclamar los daños sufridos.

Cuando los dos vehículos implicados en el accidente están asegurados por la misma compañía, SIEMPRE debería contarse con un abogado particular. Pero si además existe discrepancia sobre la responsabilidad, su aseguradora debería poner a su disposición un abogado para que defienda su versión de sus hechos a fin de no primar a un asegurado sobre el otro.

En el tema de los daños personales y de las lesiones está ocurriendo que los tramitadores de las compañías intentan sacar a los lesionados de los hospitales públicos o privados adscritos a los convenios de asistencia sanitaria para derivarlos a centros concertados, que en la mayoría de las ocasiones no tienen nada que ver con los grandes hospitales adscritos al convenio, lo que puede repercutir en el tipo de tratamiento y pruebas que se le practiquen y en los informes que se realicen. Hemos visto en muchas ocasiones como los informes de los centros concertados son muy parcos, apenas dan información sobre el tratamiento y evolución de las lesiones y muy a menudo ni tan solo detallan los días de las sesiones de rehabilitación. Esto después dificulta al lesionado la posibilidad de demostrar ante un juez cómo se ha desarrollado su tratamiento y le complica o impide acceder a una indemnización ajustada a la realidad de los perjuicios que ha sufrido.

El accidente de tráfico con vehículos de la misma compañía aseguradora es el ejemplo más claro de conflicto de intereses. No es posible que el tramitador de la compañía haga las gestiones de forma imparcial y realice un asesoramiento objetivo y justo, dado que representa a ambas partes y tiene el control absoluto del expediente.

Los tramitadores usan su plataforma informática conociendo la información de ambos implicados. Disponen de información privilegiada sobre por cuanto aceptarían cerrar el asunto, tendencias de precios, resoluciones y transacciones que podían ser óptimas para la forma de pensar de los implicados.

Ante esta situación de conflicto de intereses surge la duda razonable de si debo contratar un Abogado externo e independiente de las instrucciones de la compañía o, en su caso, aceptar el abogado que nos proponga la aseguradora.

¿La compañía aseguradora debe hacerse cargo de los gastos del abogado independiente de libre elección? La respuesta es SI.

¿Es aconsejable contratarlo? La respuesta es SI
. El abogado particular siempre será independiente y no seguirá las instrucciones de la compañía de seguros. El cliente del abogado particular es Vd. no la compañía. Por ejemplo, si el abogado independiente le aconseja demandar, será evaluando los pros y contras, los riesgos y los gastos, siempre en su beneficio y persiguiendo la máxima indemnización posible. El abogado designado por la compañía tal vez podría aconsejarle en base a posibles instrucciones o protocolos de actuación marcados por de las aseguradoras.

En caso de conflicto de intereses, nosotros consideramos que resulta imprescindible contratar un abogado independiente.

Debemos tener en cuenta que a la compañía jamás le va a interesar que nos salgamos de su circuito de control. Si vamos a sus talleres, a sus centros médicos y nos dejamos asesorar por sus abogados, la compañía goza del conocimiento y del control sobre el expediente. Por eso, cada vez con mayor frecuencia, vemos como las compañías presionan a los asegurados para que no contraten abogados independientes, a pesar de que legalmente se les reconoce este derecho. Los métodos de las aseguradoras para evitar que sus clientes contraten abogados independientes son diversos. El más común es establecer una cobertura muy pequeña para los profesionales de libre elección y darla ilimitada para los profesionales designados por la compañía. Esta tendencia ya ha llegado al Tribunal Supremo, que en su sentencia de 2016 ha dejado muy claro que estos límites no deben aplicarse en caso de conflicto de intereses y que la aseguradora debe anunciar claramente a su asegurado cuando exista este tipo de conflicto. Determina que, si en la póliza no se fija de forma clara y precisa la aplicación del artículo 3 de la Ley de Seguros 50/1980 que, cuando las dos compañías de seguros implicadas en un accidente de tráfico sean la misma, podrás elegir libremente el abogado que desees y no te podrán imponer ningún límite económico, por existir en ese caso un conflicto de intereses.

Últimamente se ha puesto de moda cambiarle el nombre a la cobertura, para luego decir que en realidad no se tiene contratada la “defensa jurídica” sino otra cobertura complementaria a la que no se le aplican los requisitos establecidos por la ley.

Contra estas actitudes venimos luchando en CONSULT. Buscamos que el cliente reciba la indemnización justa por la compañía contraria, pero también hemos conseguido muchos éxitos en las reclamaciones contra las compañías propias, especialmente en cuanto a la garantía de defensa jurídica.

En un accidente con otro vehículo de la misma compañía para evitar involucrarse en cualquier tipo de conflicto ético, las entidades deberían tener un protocolo de actuación claro al aperturar el expediente y detectar que los dos implicados están asegurados en la misma entidad debería protocolizarse una carta a cada asegurado indicándole que tiene la posibilidad de contratar un servicio jurídico sin limitación, aunque en sus garantías pueda estar limitado a una cantidad determinada.

En estos momentos cuando se tiene un accidente contra otro asegurado de su misma compañía, lo que se hace es no informarle de sus derechos. Y como no les gusta que Vd. haga uso de su derecho de contratar un abogado privado, será habitual que reciba comunicaciones de su compañía, recordándole que sus abogados no tienen límite o incluso, llegando a aconsejar a sus asegurados que no paguen los honorarios hasta que la compañía dé instrucciones para ello, lo que sin duda puede ocasionar problemas legales a sus propios asegurados.

Cuando tenemos una colisión de tráfico con dos vehículos asegurados en la misma compañía de seguros, a fin de no prevalecer a un asegurado sobre el otro, se debería establecer un protocolo claro en el que fuera la propia aseguradora quien aconseje a sus dos clientes que contraten a sendos abogados independientes o que se busque la solución a través de unos servicios totalmente externos a la entidad

Independientemente los empleados deben informar a los implicados de que deben buscar asesoramiento jurídico externo de confianza que les brinde una opinión objetiva de cómo deben actuar. Deben decirles de forma clara que existe la cobertura de libre designa de abogado y que el seguro les devolverá los honorarios que deban pagar, sin sujeción a límites cuantitativos, en muchas ocasiones absolutamente ridículos.