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Los límites de la defensa

¿Qué pasa si mi padre se despista y me colisiona con su coche?

Los siniestros de daños materiales (Vehículos) con familiares de hasta tercer grado de consanguinidad o afinidad pueden estar en el listado de ejemplo de exclusión de cobertura en el mundo del seguro.

El Artículo 5 de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor en el apartado 2º en el ámbito materiales y exclusiones. En concreto, libera a la compañía del pago de indemnizaciones por daños materiales en accidente con parientes de hasta tercer grado de consanguinidad o afinidad. Esta exclusión sólo se refiere a los daños materiales, los que afectan al coche o la moto y a los bienes que haya dentro. Los daños personales sí que estarían cubiertos.

Entonces ¿Qué pasa si choco con un familiar? ¿El seguro no cubrirá los daños materiales?. En general, la respuesta será NO, pero existen muchas circunstancias que pueden modificar esta contestación.

Nosotros siempre decimos a nuestros clientes que se debe intentar luchar. Como dijo un escritor “Vale la pena luchar por lo que vale la pena tener”.

Nuestra experiencia es positiva y en este artículo os paso a relatar un caso que hemos finalizado en el mes de noviembre de este año.

Vino a vernos al despacho nuestro cliente Marc que nos explicó que tenía su coche deportivo aparcado delante de casa. Entonces llegó su padre, Enrique, que en un despiste con la furgoneta le chocó el coche. Marc nos explicó que hubiera deseado tener su coche asegurado a todo riesgo con franquicia, pero como es muy joven, el precio en una compañía que no fuera de “Low Cost” era inasumible para él, de modo que contrató un seguro a terceros. Y como el culpable era un familiar directo, la compañía no se hacía cargo.

¿QUÉ HAY QUE HACER SI ME CHOCA UN FAMILIAR?
Como en cualquier accidente, será fundamental rellenar adecuadamente el parte amistoso poniendo la máxima atención en su confección. Primero completaremos los datos generales del accidente con la fecha, hora y lugar exactos donde se ha producido el siniestro, los datos de los intervinientes (padre e hijo en este caso), sus modelos de vehículos, las matrículas y sus números de pólizas. En el parte amistoso hay dos columnas de diferente color, A y B. Cada una pertenece a una de las partes comprometidas.
Deberemos poner con claridad cómo ha ocurrido el accidente y los desperfectos ocasionados, siempre con la mayor precisión posible. Posteriormente dibujaremos como ha ocurrido (hay un sitio específico para ello en la hoja) siendo claros y aportando todos aquellos detalles que puedan ser importante o útiles. Finalmente, firmaremos la declaración amistosa por ambos con el acompañamiento de las fotos con los daños que se han producido, con el máximo detalle.
Tanto el padre como el hijo presentarán el parte amistoso a su respectiva compañía de seguros con las pruebas de las fotos de lo que ha ocurrido.

¿PODRÁ CONSEGUIR EL HIJO QUE SE LE INDEMNIZEN LOS DAÑOS SUFRIDOS?
Debemos tener presente que cada compañía apertura su parte con una referencia del siniestro y lo remite a su departamento de convenio CIDE.

En muchas ocasiones hemos hablado aquí de los convenios de indemnización directa entre las compañías, por el cual es la compañía del no culpable, la que repara o indemniza el coche, recibiendo a cambio el pago de un módulo por la compañía responsable. Cuando la Entidad Acreedora solicita el abono del módulo significa que ha indemnizado los daños de vehículo asegurado entendiéndose perfeccionado el Convenio, por lo que no puede alegar posteriormente exceso de limite ni ninguna otra exclusión o excepción de la IE LCS. También pueden dar Baja Pactada en tramitación (519)

En el caso del que hablamos, se ha presentó la reclamación a la compañía aseguradora de la furgoneta del padre por ser el culpable (DEUDORA), y acto seguido se rechazó el parte y cualquier responsabilidad por el siniestro de ambas, por convenio CIDE. Es decir, que la compañía que aseguraba el coche del hijo, que es la no hace uso del convenio CIDE y le remite una carta de rehúse con exclusión general al hijo

Sobra decir que Marc no entendía que no siendo el responsable del accidente, a él no se le fueran a indemnizar sus daños, que sí se le habrían indemnizado a cualquier otro a quien hubiera colisionado la furgoneta de su padre.

Marc contrató nuestros servicios y formalizamos el contrato con la garantía, seguridad y claridad nuestra empresa por tener la norma ISO 9001/2015.

Se avisó a la compañía propia que Marc había utilizado la facultad de libre elección de profesionales y que íbamos a encargarnos de la reclamación contra la compañía contraria. La compañía de Marc nos envió una carta denegando la cobertura de la defensa jurídica, porque este accidente era una exclusión general del Seguro Obligatorio.

Los daños materiales llegamos a conseguir cobrarlos después de un análisis importante de las pólizas tanto en las cláusulas limitativas como de las delimitativas.

Debemos pensar que en las estadísticas de las compañías de cada 10 rechazos sólo 3 siguen reclamando. El número de perjudicados que abandonan es importantísimo, tanto en cantidad como en importe. Esto proporciona una escasa popularidad entre los clientes de las aseguradoras, esta consecuencia se manifiesta cuando sucede algún incidente o siniestro.

Algunas aseguradoras escatiman con las indemnizaciones y otras pueden hacer muy dificultoso llegar a cobrar la indemnización.

La tecnología hace que a las aseguradoras les resulte más fácil controlar a sus clientes.

Importante tener en cuenta el artículo 1 de la ley 50/10980 de 8 de octubre del contrato de seguro que establece que el asegurador se obliga a indemnizar dentro de los limites pactados el daño causado al asegurado. Esta prestación del asegurador depende de la delimitación del riesgo contenido en el contrato.

Los contratos contienen cláusulas que definen o delimitan claramente el riesgo asumido por el asegurador. Las cláusulas delimitadoras concretan el riesgo asegurado configuran y describen cual es el objeto del seguro, las garantías que están cubiertas o excluidas del contrato respecto a las cuales el asegurador queda obligado al pago de la indemnización.

Las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados a que se refiere el artículo 3 de la ley 50/10980 de 8 de octubre del contrato de seguro, son aquellas que restringen o modifican los derechos de los asegurados a la indemnización una vez que se ha producido el siniestro. Estas cláusulas están sometidas a un régimen especial para dotar a los asegurados de una mayor protección.

El artículo 3 de la ley 50/10980 de 8 de octubre establece que las condiciones particulares y generales del contrato “se redactaran de forma clara y precisa. Se destacarán de modo especial las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados que deberán ser aceptadas por escrito.”

Deja claro que las cláusulas limitativas se destacarán de modo especial lo que exige una constancia grafica en la póliza que debe hacerse de modo que se resalten dichas clausulas limitativas sobre la forma común de redactar o se emplee tipografía especial que llame la atención bien porque se recojan apartados especiales que las destaquen sobre la expresión general de la póliza.

Las cláusulas limitativas deben ser especialmente aceptadas por escrito por el tomador bien en la propia póliza en la que contienen las condiciones particulares y generales o bien en otro documento. No solo debe formar o suscribir la póliza, sino que también deberá constar una mención expresa a dichas limitaciones, indicando que reconoce haber leído y aceptado expresamente con su firma las cláusulas limitativas de sus derechos contenidos en el contrato que suscribe.

Si existieran clausulas limitativas en las condiciones generales y se hiciera una referencia en las condiciones particulares en la aceptación que de la doctrina jurisprudencial STS n 140/2020 se desprende que el tomador asegurado deberá firmar también las condiciones generales.

Todas las cláusulas del contrato, incluidas las limitativas de los derechos del asegurado, han de redactarse de forma clara y precisa, siguiendo el mandato legal contenido en el artículo 3 de la Ley de Contrato de Seguro.

Asimismo, el artículo 1288 del Código Civil establece que la interpretación de las cláusulas oscuras de un contrato no deberá favorecer a la parte que hubiese ocasionado oscuridad. En consecuencia, en caso de duda sobre el sentido de una cláusula habrá de prevalecer la interpretación más favorable para el consumidor.

Debemos mirar con mucho detalle nuestras pólizas, creo que con la aplicación de toda esta normativa totalmente suscrita por la Dirección General de Seguros nos puede dar un buen planteamiento o estrategia junto con un análisis importante de las circunstancias nos pueden dar el camino hacia la consecución de nuestro fin.

Cada vez más las compañías pierden calidad de servicio ya que sus estructuras internas buscan el camino fácil. Una contestación rápida sin haber estudiado con detalle el expediente.

Sus plantillas se ven reducidas en número de empleados y por la pérdida de personal profesional para reducir los costes de gestión interna ante la imparable siniestralidad que se va comiendo los márgenes.